En la república de Sajá en Yakutia, Rusia, se está dando una gran ventisca invernal, la cuál inició el 23 de diciembre y continúa hasta la fecha con fuertes vientos y nieve.
Esto causó que en la zona se registrara una temperatura de -56 grados centígrados, la cuál se ha catalogado como la más baja del planeta hasta el momento, la cuál se cree podría seguir bajando si la ventisca no se detiene.
Los servicios meteorológicos comentan que, de seguir la ventisca como hasta el momento, es muy probable que el frío extremo pueda alcanzar los -60 grados centígrados.
Ante este frío extremo, las escuelas han cancelado las clases y los jardines de niños están cerrados. La nieve se acumula en las puertas de las casas y la gente no puede salir de sus apartamentos.












