Autoridades iraníes informaron que el estrecho de Ormuz es inseguro y está cerrado.
Varios petroleros están evitando navegar por el estrecho de Ormuz, que conecta el Golfo Pérsico, rico en petróleo, con mar abierto. Algunos armadores están adoptando una actitud de precaución en esta estrecha vía fluvial después de que Estados Unidos e Israel bombardearan Irán.
Si bien el tramo de agua permanece abierto y algunos buques continúan atravesándolo, los petroleros se acumulan tanto dentro como fuera de la entrada, según datos de seguimiento recopilados por Bloomberg.El gigante japonés Nippon Yusen KK ordenó a su flota no navegar por Ormuz, mientras que Grecia ordenó a su vasta flota mercante que reevaluara su paso, según una circular vista por Bloomberg.
En declaraciones privadas, otros tres armadores afirmaron estar revisando su política de tránsito, mientras que otro afirmó que interpretó una advertencia estadounidense como el cierre efectivo de la vía fluvial. Un quinto simplemente indicó a sus barcos que procedieran con precaución.
El estrecho de Ormuz es uno de los puntos focales más importantes en momentos de tensión con Irán, ya que una quinta parte del petróleo y el gas natural licuado transportados por mar del mundo lo atraviesa cada día. Dos observadores navales afirmaron que los flujos marítimos no se detuvieron por completo. Los operadores también están atentos a posibles interrupciones más amplias, como el impacto de los ataques de represalia iraníes y la posible interrupción de la actividad en algún puerto.












