Con una inversión cercana a los 50 millones de pesos, el viejo albergue migrante se convirtió nuevamente en cancha y esperanza para la niñez juarense.
El Gimnasio Municipal Enrique “Kiki” Romero volvió a encender sus luces y esta vez para quedarse como un espacio gratuito de formación deportiva y convivencia social.
La rehabilitación, entregada por el alcalde Cruz Pérez Cuéllar, no solo implicó obra física, sino la recuperación simbólica de un inmueble que entre 2021 y 2024 funcionó como refugio temporal para personas migrantes en momentos críticos de movilidad en la frontera.
Hoy, el espacio retoma su vocación original; ser punto de encuentro para niñas, niños y jóvenes de la colonia Azteca y sectores aledaños.












